“de ayer y hoy”, por Julio Carrasco, presidente de ASECOB

Estimados amigos

Permitidme que, en este momento, sea un poco menos “profesional” y aporte una entrada a nuestro blog, con menos datos, cifras, o análisis de condiciones o circunstancias actuales en nuestro sector, que estoy seguro todos veis en los medios especializados, a diario.

Lejos de eso, como digo, hoy me gustaría echar un ojo a las herramientas de trabajo y de comunicación que existían cuando yo empecé a trabajar (hace… 50 años !!, que viejo soy. 😊)

Hay que pensar que, por mi edad, yo vengo de una infancia en la que cuando levantabas el auricular del teléfono, oías a una señorita que decía: ¿numeró? y entonces tú le decías algo así como: “señorita querría una conferencia con Madrid, al nº 26 27 89…” y “le queda pedida” era la contestación. Después de quizás 15 o 20 minutos, si no había “demora”, te avisaban de que podías hablar.

Si la llamada era local, entonces bastaba con decir: Sta. póngame con la oficina de Carrasco por favor…. y era suficiente para conectarte…. por cierto, el número de teléfono de la oficina de Carrasco era simplemente el  “4”, luego, se pasó a números de 3 dígitos e incorporamos el 254 y el 334, era el tiempo en que a las 9 de la noche podía venir un empleado de “telégrafos” a nuestra casa a entregar un telegrama, al que sólo podías dar contestación al día siguiente, cuando abrían la oficina.

Curiosamente aún hoy mantenemos el número de teléfono original, aunque con los dígitos necesarios para el automático: 986 500 004

Además, naturalmente, había máquinas de escribir…algunas de “carro ancho” para poder hacer los manifiestos de carga, papel carbón para copiar…. y pulsar con fuerza las teclas, para que saliese legible la última copia… hasta siete hojas de una vez…sin olvidar que todo era en papel y que había que presentar físicamente en la Junta de Obras del Puerto (las AAPP de hoy…) Aduana… Comandancia de Marina… Sanidad…

Podías “engañar” a un cliente diciéndole que el buque que traía su carga ya había salido del puerto anterior, pero se retrasaba porque hacía mal tiempo…. y todo se enviaban por correo, “Certificado” si eran importantes, (Bs/L, etc) con dos o tres días si era a otro punto de España e impredecible plazo si era al extranjero…

Mi primera experiencia de trabajo seria, (después de cursar estudios en Inglaterra que abarcaron el Comercio Internacional y el Shipping) y tras algunas incursiones esporádicas en nuestra empresa familiar, sobre todo pateando muelle, fue en Rotterdam, allá por 1972, donde desde luego, los avances en cuestiones de comunicación, organización y trabajo en general estaban a la cabeza de Europa. Era la época en la que creíamos que el télex (qué maravilla !!) iba a ser el paso definitivo en la eficacia y eficiencia en la comunicación para brokers, consignatarios, operadores portuarios…. recuerdo que se atendía con verdadero esmero, si cuando estabas en la puerta, a punto de salir de la oficina terminada tu jornada diaria, oías el tecleteo  del  télex…. dabas marcha atrás inmediatamente y te sentabas en la silla a ver quién era y que quería….. y claro, podías contestarle “on line”… qué maravilla !! recuerdo que allí los teléfonos tenían 6 líneas… podías bloquear una, o dos, mientras atendías otra, que luego recuperabas… luego vino el “fax”…. la monda !! podías mandar documentos a distancia, incluso fotografías !! ¿ a donde íbamos a llegar ?

Comprenderéis que cuando le hablas de esas cosas a cualquier joven de hoy en día, te mira como si estuviese oyendo historias del National Geographic, ellos que son de una generación que han crecido ya acostumbrados a hacer “face-time” con sus amigos….con su móvil,  a ver películas, o conciertos de música, o leer libros en su “tablet”….

No hay duda de que las cosas funcionan mucho mejor ahora, son más rápidas, más eficientes, más certeras, pero hay algo muy, muy importante que se ha perdido, y es el que, en aquella época, cuando salías de la oficina, se acababa la jornada de trabajo hasta el día siguiente.

Esa tranquilidad, esa sensación de ser dueño de tu tiempo de ocio, es ya irrecuperable. 😢

¡¡ Un abrazo a todos !!